¿Cómo aprendemos? – Cursos Gratis para Trabajadores

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Si le interesa el ámbito de la docencia y es trabajador en Régimen General, podría beneficiarse del cursos gratis para trabajadores online y empresas dedicado al “formador de formadores”, a través del cual se reflexiona sobre el proceso de aprendizaje.

En este contexto, destaca enormemente la figura de William Glasser (1925-2013), un psiquiatra norteamericano que realizó importantes contribuciones a la mejora del aprendizaje. Su definición de  educación se resume en las siguientes palabras:

“Buena educación es aquella en la que el profesor pide a sus alumnos que piensen y se dedica a fomentar el diálogo para verificar la comprensión y el crecimiento de los estudiantes”

La investigación de Glasser nos ayuda a comprender cómo aprenden los alumnos y cómo aprendemos todos en general. Para explicarlo propone un esquema que denomina la Pirámide de Aprendizaje.

Cursos Gratis para Trabajadores

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En esta pirámide, Glasser expone cuáles son las vías más efectivas para que fijemos el conocimiento y a través de ella averiguamos aspectos tan curiosos como la idea de que cuando explicamos algo a otra persona es cuando más aprendemos y, sin embargo, cuando sólo leemos es cuando menos información retenemos.

Glasser defiende que en vez de apostar por la memorización para luego olvidar los conceptos tras el examen, resulta más útil que el alumnado aprenda “haciendo”, por ejemplo mediante la elaboración de trabajos prácticos.

Además destaca la importancia de los estímulos visuales, auditivos y emocionales como complemento para potenciar el aprendizaje. Según el autor, estos estímulos sirven de forma aislada pero si somos capaces de combinarlos, asegurarán el éxito.

Las conclusiones a las que llega se pueden resumir en los siguientes puntos, tal y como queda recogido en la pirámide:

  • Aprendemos el 95% de lo que enseñamos a otros:

Cuando aprendemos algo y tratamos de transmitírselo a otros, el cerebro clasifica, ordena, elabora y estructura definiciones que deberán ser resumidas y explicadas de la mejor manera posible. Este proceso hace que difícilmente olvidemos el conocimiento que enseñamos a los demás.

  • Aprendemos el 80% de lo que hacemos:

Cada cosa que hacemos o hacen los alumnos (leer, escribir, correr, ir a un museo, aprender a montar en bici, etc.) son acciones que quedan  instaladas en nuestro conocimiento de forma estable y permanente. Además, a medida que vayamos repitiendo esas acciones, se convertirán en parte de nuestra personalidad.

  • Aprendemos el 70% de lo que discutimos con otros:

La conversación,  intercambio de ideas o  reflexión en grupo son una de las mejores herramientas para fijar el conocimiento.

  • Aprendemos el 30% de lo que vemos:

Vivimos en la era de la supremacía de la imagen, la cual nos rodea a cada paso que damos: fotos en periódicos, revistas, carteles o publicidad en las calles, etc. Todos estos motivos visuales entran en nuestro cerebro y potencian el aprendizaje. Sin embargo, basar el aprendizaje solo en imágenes sería insuficiente porque sin un adecuado refuerzo, los estímulos visuales permanecen poco tiempo en el recuerdo.

  • Aprendemos el 20% de lo que oímos:

Está comprobado que la memoria musical es muy potente pero, de forma parecida a lo  que ocurre en el terreno visual, su efecto como herramienta pedagógica es prácticamente nulo si no se acompaña de otros tipos de experiencias. Como dice el dicho popular “las palabras se las lleva el viento”.

  • Aprendemos el 10% de lo que leemos:

Finalmente y pese a que la lectura sea el punto de partida, si el acto de leer queda aislado de las demás formas de aprendizaje, sus contenidos caerán en saco roto.

La conclusión más obvia que podemos sacar de esta Pirámide de Aprendizaje es que debemos integrar la capacidad humana para recibir información desde diversas fuentes aprovechando al máximo todas nuestras capacidades sensoriales.

Además, resulta muy importante  fortalecer los aspectos vivenciales y emocionales que permiten relacionar cada estímulo recibido con nuestra propia vida o experiencia.

Siguiendo estas pautas, podremos alcanzar un enorme potencial de aprendizaje, el cual nos servirá de manera permanente y no circunstancial.

 

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